Friday, 31 July 2009

Amanece el optimismo.

Con un cigarro encendido y sentado en un sillón miraba a través de una de las ventanas de su departamento un amanecer que daba comienzo a un nuevo día y dejaba atrás una noche que sin ninguna duda había sido una noche muy especial para él.
No podía dejar de pensar en ello... ¡Lo había conseguido! Pero, ¡no era posible!
Lo que más temía ahora era que todo fuera un sueño y que en cualquier momento despertara en su cama y que nada hubiera sucedido.



Sonó el teléfono.



El corazón le dio un vuelco.
Se acordó como unas horas antes le había dicho:
"Te dejo mi número, espero tu llamada".



Le había costado dar el paso pero al final lo hizo y no se arrepiente de nada de lo sucedido.
Esperaba una respuesta y podría ser esa.



Estaba confuso, y en ese estado solía hacer muchas locuras, lo mejor era que, siempre le salían mejor que cuando no lo estaba. Solía acertar y ahora podría haberlo hecho.



Una mano temblorosa descolgó el teléfono y sonó un tímido "¿Sí?"
- Hola Ángel.



No se lo podía creer... Intentó vocalizar como pudo un seco "¿Qué tal?"
- Muy bien, hacía tiempo que no me sentía así. No puedo dejar de pensar en la noche de ayer.
- Yo tampoco, fue algo mágico.
- Quiero volver a verte.



Y una lágrima le cayó por sus mejillas.





Era feliz.

4 comments:

una más... said...

Esto va a ser el reflejo de muchos de nosotros.. sé que se siente, tal y como lo explicas..hay que disfrutar siempre del momento, siempre...
Besazos guapísimo!

€_r_i_K said...

Vale la misma respuesta de ayer?.....

Abrazos......

Elianne said...

No hay que perder la ilusión...al final puede llegar esa llamada que tanto esperamos :)

Detalles? pues si te conectaras más al msn, pero claro, fui yo ha hablar que no me conecto nada...Te cuento todo lo que quieras jeje.

Violetcarsons.

Adriana said...

Era feliz...
Muchas veces una simple frase como esta lo resume todo, restándole importancia a lo demás, que se vuelve insignificante.

Besos!

Post a Comment

Wistful shadows