Sunday, 12 February 2012

Fantasmas del pasado

¿Alguna vez habéis sentido volver al pasado aunque sólo fuera por cinco minutos? Pues eso mismo fue lo que sintió Parker al ver la silueta de aquella no tan extraña mujer en la puerta de su librería. Un fantasma del pasado. ¿Era su imaginación? El silencio invadió la habitación y los segundos caían en cuentagotas desde el reloj que había colgado en la pared.

Su mente viajaba a través del tiempo, a aquel verano cuando, mientras se comía un helado en el porche de su casa, se acercó aquella niña pelirroja de pequitas en la nariz a decirle que se le había colado su pelota en el patio trasero de su casa. Lo que nunca le llegó a contar es que Parker llegó a esconder la pelota debajo de su cama para quedar con ella todas las tardes, al principio para buscar su pelota, hasta que la niña se olvidó de ella y quedaran por mera diversión.  

Aquella tarde cambió su vida. Habían pasado tantas cosas desde entonces... Momentos en el instituto, miradas furtivas en el baile de las vacaciones de primavera, besos escondidos bajo el manzano de la casa de la pequeña. Sin embargo, todo cambió el día que Parker decidió quedarse en su Ville-Lumière. Parecía mentira que esa niña pequeña se hubiera convertido en la mujer que tenía ahora delante. 

          —Cu... Cuánto tiempo —tartamudeó.

15 comments:

Mandarina said...

Que bonito (lo sé, me repito pero esque no doy para más) Adoro los pelirrojos!

Lish• said...

Fantasmas del pasado que tras su llegada hacen que cada momento vivido con él (o ella) aparezca súbitamente. Te quedas tan, tan estático y paralizado que se te olvida haata respirar.
Quiero seguir escuchando el porqué dejaron de verse, me tienen intrigada... oH, Parker me gusta cada vez más.

(Seguro que más de una vez Parker había contado todas aquellas pequitas de su nariz)

Miles de gracias por el comentario David :3

Jose Galiana said...

Bonito Textos. Enhorabuena, cada vez escribes mejor ;-)

Jose Galiana.

Annie Montauk said...

Siempre he sentido fascinación ante las historias de fantasmas del pasado, esos que vuelven transformados en algo que jamás habríamos imaginado.
Y bueno, si en la historia metes un porche, muero aún más de amor :)

Elilith said...

Yo de pequeñita era pelirroja y tenía la cara llena de pecas. Ahora sigo siendo pelirroja pero no tengo tantas pecas, sin embargo, no creo que ningún Parker haya guardado nada sólo para recordarme.
La historia me ha gustado mucho y me he enamorado ya de Parker, espero que le vaya muy bien con ese fantasma pelirrojo del pasado.

Un beso, la chica del infinito. <3!

iRe - Peliculas Nuevas said...

Cada vez me gusta más pasar por aquí :)¡Espero con ansias el próximo texto! :D

Norae Lebowski said...

Es encantadora la forma que tiene la vida de cruzar las circunstancias entre dos personas haciendo que, vayan donde vayan, acaben en un mismo punto. Suena romántico.

Rose Flockhart said...

Pues ese fantasma del pasado parece ser una visita deseada, ¿no? Me parece precioso que dos personas que han compartido tantos momentos preciosos, se reencuentren años después.

Un abrazo, David :)

Meel Florance said...

bonita entrada :E
Besos

Irene said...

MaáS!

EL AMOR AMERICANO!
besazos :)

Lauuuura. said...

Me encanta como escribes, y más esta historia..la vida da muchas.. como decía una peli de Querido John al final de cada carta, "nos vemos pronto". (me ha recordado jajaja) un besiito :)

Muñekita Cat said...

Ola!! tu blog está genial, me encantaria enlazarlo en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

me respondes a munekitacate@gmail.com

besosss

Emilia

agus; said...

Es increíble el hecho de que este texto se base en tan sólo unos segundos, y aún así diga tantas cosas. Me gusta cómo puedes describir el mar de emociones que uno puede sentir en tan sólo cinco segundos :) Me gustó mucho.
Un beso, te sigo.
'How can I get away from the demons in my head?

Avril Bonnet said...

Hay veces que los fantasmas del pasado nos alegran el presente; estoy deseando conocer si éste es el caso.
(te sigo, hasta la próxima entrada)

Irene Mut Villanueva said...

Si es que a veces, el destino, nos sorprende.

Post a Comment

Wistful shadows