Thursday, 24 October 2013

Salado

Montar en tu coche y darte un beso. Sentir el aire en la cara a la vez que hablo contigo. Me dijiste que me ibas a llevar a las Mil Palmeras, y yo, cámara en mano, me dejé guiar. Nunca he estado más seguro con nadie que contigo, ¿sabes? «¿Con quién mejor perderse que contigo?», te dije; algo que a día de hoy mantengo.

Salada fue la brisa al llegar a la playa y la arena caliente que pisaba mientras te cogía de la mano. Nada más poner la toalla en la arena, me lancé encima de ti. Te maté a besos y fotos. Durante ese día me olvidé de todo; no existía la universidad, ni los apuntes, ni ningún tipo de problema. Éramos tú y yo a la orilla del Mediterráneo.

¿Te acuerdas cuando te dije de ir a bañarnos? Me costó convencerte, pero al final pude acariciarte bajo el agua. Salado fue el beso que te di dentro del agua. Salado y gélido, ¿verdad? Saliste corriendo del frío que tenías y yo corrí a abrazarte con la toalla. 

Nunca me olvidaré de ese primer baño en la playa contigo.

Salado. Salado y perfecto.

3 comments:

Mía. said...

hermoso, muy bello. me dan ganas de corrar al mar

Ana said...

Precioso texto, ojalá yo en esa playa. Cuando el mundo se desvanece, esos son los mejores momentos. Me ha encantado.
Un beso,
Ana.

Pau. said...

Que recuerdo tan precioso, de esos que pase lo que pase siempre se recuerdan con amor.
Un beso. Pau.

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