Thursday, 18 February 2010

El chico del portal.

Cada mañana baja las escaleras de su piso,
y apresurado por el tiempo se iba a la universidad.
A penas tenía tiempo de nada, le gustaba madrugar y pasar un rato con el que era su mejor amigo, Toby, el mejor regalo de cumpleaños que le habían hecho nunca.
Una mañana normal como cualquier otra, bajaba él por las escaleras a las 8 de la mañana, abrió la puerta del portal, y justo en la acera de enfrente, vio a una chica que lo miraba con unos ojos hipnotizantes. No sabía quién era, ni que hacía ahí, pero fue el único día que la vio...





Y desde entonces sueña, noche tras noche, con esos ojos que acabaron hipnotizándole.

6 comments:

Poeta Urbana said...

ohhhhhhhh ke lindooo me recuerda tanto a MI historia..2 personas k se kieren y ni sikiera han tenido el valor de decirselo mutuamente, pura y real cm la vida .. dar el paso es necesario .. da = kien lo de ..SOLO DARLO

Marisol said...

Hay miradas que nunca se olvidan. Guapo el de la foto ;-)
Un abrazo.

mlle.Chen said...

A quién no le ha atrapado una mirada?..Porque a mí sí.

Impaciente por leer el encuentro.
(L)

Lexy said...

Hay miradas que perduran eternamente. Simplemente sobrecogedor^^ me encanta porque en tan pocas palabras transmites tanto. Tendran rencuentro? Aunque quizá es mejor dejarlo asi para no romper la magia no?:)

un beso!

alex said...

Las veces que me habrá pasado eso mismo, y volver suspirando a casa.

Un beso cielo

sarppæ said...

Me encanta tus escritos, aunque no entiendo bastante de todo.. (was that right?)

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