Sunday, 7 October 2012

Bienvenido, octubre



Abrió un ojo, medio dormida, para comprobar que aún era de noche. Podía escuchar el sonido de las gotas de lluvia golpeando el cristal de la ventana de su habitación y se cubrió con el nórdico con más ganas.
El verano se marchaba por la puerta de detrás, sin despedirse, pero a Dafne no le importaba. Sabía que ella siempre había pertenecido al invierno. El calor la agotaba y le hacía recordar; en cambio, el invierno la arropaba cada noche con su frío y la despertaba con delicadeza por las mañanas.
Y, por supuesto, el invierno pertenecía a ella; a sus caminatas por la ciudad donde se perdía del mundo y a sus cafés cargados en la azotea de su casa. Además, el frío la inspiraba; cada día era una historia nueva y cada la vivía.
Volvió a cerrar los ojos. El invierno se acercaba, y ella era feliz. Pronto lo volvería a vivir. 

4 comments:

Carlos Rodríguez Arias said...

A muchos les devuelve la vida el invierno...
Precioso.

andii* said...

El otoño, el invierno.
Estaciones frías que sin embargo, te dan más amor cálido.
Yo también soy como Dafne, no me importa que el verano se haya ido sin decir adiós, no lo extraño demasiado.

(abrazos azucarados)

Lish• said...

Esos abrazos interminables que te da el edredón es lo mejor del Otoño. El Invierno es demasiado mágico como para describirlo, y el frío es encantador. A mí también, como a Dafne me encanta y me da en la nariz que a un Búho que yo me sé le hace vivir completamente.
Un abrazo gigante, Little Owl

Disaster. said...

¡Cuantísimo tiempo hacía que no pasaba por aquí! Me he empapado pero bien.. Parece que el tiempo invita a escribir :)

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